
Me llamo Francisco, aunque puedes llamarme Paco.
Soy el marido de Sonia, mi compañera de vida desde 1988. Compartimos una historia, una familia y una vida que también tiene que convivir con la fibromialgia y la artritis reumatoide.
Vivir a su lado nace de esa experiencia: de querer ayudar a quien quieres y descubrir que el amor no siempre viene acompañado de saber qué hacer.
Hay días en los que encuentro la manera de acompañar. Otros, me cuesta entender qué necesita o aceptar que no puedo quitarle el dolor. Voy aprendiendo a escuchar, a preguntar y a estar presente, incluso cuando faltan las palabras.
Yo también estoy aprendiendo
Trabajo en hostelería y, como tantas personas, intento encontrar el equilibrio entre el trabajo, la familia y el cuidado. A veces llego cansado. A veces me preocupo demasiado. Y también hay momentos en los que necesito parar.
Me importa cuidar de los míos, pero estoy aprendiendo que yo también necesito atención, descanso y alguien que me escuche.
Quiero que aquí tengan sitio esas cosas que a menudo nos guardamos: la impotencia de ver sufrir a quien amas, las dudas, el cansancio y la necesidad de seguir teniendo una vida propia sin sentir culpa.
También las risas, los planes y los pequeños momentos buenos. Porque nuestra vida tiene mucho más que contar que una enfermedad.
Por qué he creado este espacio
Escribir me ayuda a poner en orden lo que a veces me cuesta decir. Y pensé que, si compartía mi experiencia, quizá otra persona pudiera reconocerse en ella y sentirse un poco más acompañada.
Aquí encontrarás vivencias, reflexiones e ideas prácticas para el día a día. Compartiré lo que nos ha servido y también lo que aún me cuesta, sin presentar nuestra experiencia como una solución para todo el mundo.
No soy profesional sanitario. Escribo desde mi lugar como pareja y cuidador, con respeto por quienes viven la enfermedad y por quienes los acompañan. Este espacio no sustituye la atención profesional.
No soy experto, pero soy testigo.
Sonia tiene su propia voz y su manera de vivir lo que le pasa. Yo cuento mi parte de esta historia, cuidando también de nuestra intimidad.
Aquí también hay un lugar para ti
Si acompañas a alguien con una enfermedad crónica, quizá conozcas esa sensación de estar pendiente de todo y dejarte para después.
Si eres tú quien vive con dolor, también eres bienvenido. Me gustaría que este espacio nos ayudara a escucharnos y a comprender mejor lo que vive la persona que tenemos al lado.
No tengo todas las respuestas. Sí tengo ganas de compartir lo aprendido y de seguir aprendiendo.
Gracias por acercarte a conocerme. Ojalá encuentres aquí unas palabras que te hagan compañía o una idea que te facilite un poco el día.
Quien cuida también necesita ser cuidado.
Por ti… contigo.
Paco
